Sin lugar a dudad la forma en la que interactuamos a cambiado en los últimos 10 años de una manera muy acelerada, y la educación no se escapa a estos cambios, ...¿Pero?...todos estos cambios también se pueden aplicar al sistema escolarizado, desafortunadamente las instituciones educativas no cuentan todavía con la infraestructura necesaria para dar cabida a miles de alumnos.
Ello propicia la migración del estudiante de un ámbito pautado, donde el docente es el centro del proceso, transmisor de conocimiento, donde el recurso didáctico por excelencia es el libro; a un entorno de amplias posibilidades, donde los estudiantes son protagonistas de cambio, responsables de su aprendizaje, constructores de conocimiento y comunicadores con una multitud creciente de canales y medios.
El estudiante en el nuevo entorno virtual adquiere competencias para el aprendizaje autónomo, a través de líneas que demandan su reflexión y creatividad, donde el aprendizaje colaborativo es fundamental, pues se trata de aprender del otro y con el otro, por lo que se requiere cooperación, tolerancia y respeto. Un estudiante que logra migrar con éxito, será sin duda alguien que aprenda a aprender para la vida.
Todas estas características del estudiante virtual son la base para lograr metas desconocidas por el método del aprendizaje tradicional. Me recuerda el método Mayeutico del filósofo Griego Sócrates.
Los docentes, requieren desarrollar habilidades para advertir las características individuales y disminuir los obstáculos en el entorno virtual. El docente brinda apoyo y orienta, motiva y anima, modera y es guía durante todo el proceso, valorar y da seguimiento al logro de objetivos y competencias, interpela para provocar y elevar el nivel de discusión en el grupo; contribuye a la resolución de dudas y convierte en áreas de oportunidad las situaciones de aprendizaje.
El profesor es tan importante como el estudiante, son un complemento el uno del otro, son como piezas de rompecabezas.
Hoy en día el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han venido a transformar la forma en como interactuamos, pero sobretodo, la manera en como aprendemos. Bajo esta modalidad, el proceso educativo se enfoca más al aprendizaje que a la enseñanza, a la autogestión y la colaboración para el autoaprendizaje.
El estudiante en línea no espera a que el docente le indique lo que tiene que hacer; toma un papel activo al involucrarse en el proceso como responsable de su aprendizaje, Las herramientas de comunicación permiten la interacción y colaboración entre pares, Otra característica muy importante es la iniciativa, la disciplina y el compromiso con las metas académicas.
En el aula virtual, el estudiante cuenta con una serie de materiales recomendados por los desarrolladores del curso para potenciar el aprendizaje, interactúa con los contenidos y con sus compañeros para construir el conocimiento y ampliar sus experiencias; a diferencia de la modalidad presencial, en la cual se limita a recibir explicaciones e indicaciones verbales por parte del docente.
Estas características desde un punto de vista muy personal, las adquirimos cuando tenemos bien definida una meta, un propósito o una prioridad, es muy importante estar convencidos del reto que queremos afrontar.
Retos para el estudiante en línea.
- Ø Dejar
atrás el aprendizaje dirigido.
- Ø Adoptar
una actitud crítica y creativa.
- Ø Cuestionar,
replantear, investigar e idear.
- Ø Evitemos
tan sólo memorizar y repetir.
- Ø Adaptarse
al trabajo en un entorno cambiante.
- Ø Fortalecer
la comunicación escrita.
- Ø Dejar
atrás los entornos competitivos.
- Ø Gestión
y administración del tiempo.
- Ø Destrezas
comunicativas.
Para mí lo retos son solo son áreas de oportunidad que debo de trabajar para lograr resultados óptimos y elevar mi desempeño como estudiante virtual.
En contraparte con el primer mito, hay quienes creen que estudiar en línea es difícil y muy complicado debido a que deben ser un experto en la tecnología. Sin embargo, conforme vayamos avanzando en la modalidad abierta y a distancia, nos iremos dando cuenta que estos mitos son falsos, ya que ser estudiante en línea no es fácil ni difícil, basta con aplicar estrategias y acciones que nos permitan autogestionar el aprendizaje. Asimismo, resulta fundamental crear un compromiso con nuestro aprendizaje.
Para resolver un problema no hay recetas, es primordial identificar las fortalezas y oportunidades, así como, debilidades y amenazas para tener los resultados esperados y satisfactorios en un ambiente virtual.